Habia pasado un largo año lleno de castigos fisicos y nuevas realidades, pero estabamos mucho mas experimentados, y mas fuertes.
El perro que fuimos habia quedado atras, y la sangre, el sudor y lagrimas nos convirtió en un chivo con las ganas de hacer ranear a todos los perros nuevos y de empalarnosle a la vaca mas brava, porque estabamos mucho mas experimentados, y mas fuertes.